Empezar en Sofico como consultor empresarial (y que llegue el coronavirus)

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«Tras casi 20 años con el mismo empleador —el primero después de mis estudios— estaba listo para un cambio de ambiente. Pero preferiblemente llevándome esos 20 años de conocimientos y experiencia conmigo». Peter Poot nos cuenta su historia.

El capricho del destino


Conocí Sofico casualmente porque un antiguo compañero mío iba a trabajar allí. «Sofico, nunca lo he oído. ¿Qué hacen?» Y así empezó todo...

A través de LinkedIn descubrí, para mi sorpresa, que conocía a alguien más. Y de broma eché un vistazo a la página de ofertas de trabajo: trabajos de informática, no. «Pero oye, también están buscando consultores de negocios/implementación. ¿Qué significará eso en su contexto?

Para conseguir las respuestas a mis preguntas, pensé que sería una buena idea tener una charla orientativa (y, por suerte, llegó muy pronto). Nos entendimos de maravilla y, de repente, este paso se convirtió en el primero de un proceso de solicitud de empleo. Diez semanas después, formaba parte de Sofico. El 1 de febrero del 2020 empecé como consultor de negocios/implementación.

Bienvenido a bordo

Pronto me di cuenta de que Sofico estaba contratando mucha gente, y que llevan a cabo un verdadero trayecto de «incorporación». Este trayecto consiste en varias formaciones, tanto clásicas como de autoestudio, por y con compañeros de Sofico de todas las regiones. Y hay algunos compañeros con funciones específicas para dicha incorporación: un formador de aprendizaje, un formador de trabajo y, por supuesto, el formador de la unidad. Ellos proporcionan orientación durante la fase de inicio.

Aterrizaje en el lugar de trabajo


Todo empezó bien: una formación funcional de cinco días para aprender a utilizar Miles, el paquete de software de Sofico. La semana siguiente visité la oficina de Gante para conocerla y recibir una breve formación introductoria.

Gracias a la cálida bienvenida de mis nuevos compañeros de los Países Bajos, pude «aterrizar» fácilmente en mi nuevo entorno de trabajo. Me familiaricé rápidamente con la oficina y con las herramientas más importantes.

Conocer el producto


En mi tercera semana tocaba la formación sobre configuración: análisis exhaustivo e introducción al paquete Miles. En esta formación se aprende a configurarlo de manera flexible para satisfacer al máximo los deseos del cliente. Esta formación dura dos semanas, con una semana de «descanso» entre ellas. (Para mí fue una semana de vacaciones porque coincidió con la semana de deportes de invierno).

Las opciones de configuración de Miles son muy diversas y, por tanto, la formación es extensa. En mi opinión, es como una primera toma de contacto muy exhaustiva, porque es mucha la información (!) para poner en contexto y absorber. Después de un total de cinco semanas de Sofico, de las cuales tres eran sesiones de formación y una de vacaciones, se comienza «realmente».

¡Ahora de verdad!


Como parte del equipo A, me uní al flujo Scrum: stand ups diarios y reuniones de perfeccionamiento, retrospectivas y de planificación quincenales. De repente, hay un montón de cosas a tu alrededor (clientes, tiques, repro-cases, desarrollo, etc.) e intentas ponerlas cada una en su lugar.

Poco a poco, pero cada vez mejor: gracias a la ayuda del orientador profesional, un compañero del mismo equipo con mucha experiencia, lo aprendí todo rápidamente.

¿Es que podemos trabajar desde casa?


Con un poco de experiencia sobre cómo funcionan Sofico y «mi» equipo, empiezo a trabajar en la segunda semana de marzo. De repente, lo único que se oye es «coronavirus». ¿Un virus con nombre de cerveza? ¡Tan malo no puede ser!

Pero también empezó a aparecer en Europa y, en un abrir y cerrar de ojos, se empezaron a implantar nuevas medidas de higiene y nos vimos manteniendo una distancia de seguridad. Unos días después, todos trabajaban desde casa. ¿Pero ahora? Aún eres nuevo en la empresa, apenas conoces a la gente, las conexiones internas y el material, y ni siquiera puedes fijarte en cómo trabaja otra persona.

Aprender a distancia


Pronto resultó que nos defendemos bastante bien con el trabajo «a distancia». El scrum diario —que ya hacíamos en parte en línea porque hay muchos compañeros que trabajan en las instalaciones del cliente o en otro lugar— era, quizás, incluso más eficaz.

Todo lo que solía ser una «excepción» se empezó a convertir en la norma general. Para todo: formaciones, coordinación con los formadores, reuniones de equipo... Todo se empieza a hacer en línea. Y superamos con creces las expectativas: no tenemos traspiés técnicos y disponemos de todas las herramientas necesarias. El sistema de tiques y todos los «conocimientos» ya estaban en línea, muchas formaciones ya eran digitales y podemos realizar llamadas de muchísimas maneras que funcionan muy bien.

Para mí, la «conexión» con el orientador profesional y los compañeros fue mucho más fácil de lo que esperaba, y pude continuar sin problemas el proceso de incorporación. Tanto las formaciones y el autoestudio como el trabajo, todo siguió desarrollándose con «normalidad». Por supuesto, tuvimos que acostumbrarnos y todo ello requería tener disciplina y disponer de un lugar de trabajo «decente» en casa.

Naturalmente, estoy deseando trabajar juntos de nuevo en la oficina, acudir a citas y estrechar los contactos sociales.

El trabajo digital que Sofico hace posible (y que diseñamos juntos) facilita mucho la incorporación en la empresa a prueba de coronavirus.

Mucho mejor de lo que podría haber imaginado de antemano.

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​​​​​​​Peter Poot
Consultor de negocios
Sofico Service Países Bajos

#wearesofico

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